No
es extraño observar como muchos creadores contemporáneos
muestran trabajos que se encuentran en el límite entre las
diferentes manifestaciones artísticas, donde la hibridación
aparece sin tapujos haciendo muy complicado la clasificación
de los artistas como practicantes de un género concreto.
Obras a medio camino entre los escultórico y lo pictórico,
cuadros donde el artista experimenta intentando abandonar la segunda
dimensión, términos novedosos como “pintura expandida”
o “pintura en movimiento” que intentan adaptar y catalogar
un tipo de obras que desbordan lo pictórico para extenderse
fuera de sus límites, que no son ni una cosa ni otra, reformulando
la idea de los géneros tradicionales y alterando nuestro concepto
tradicional sobre los soportes con una hibridación de los mismos.
Como dice el semiólogo italiano Omar Calabrese en uno de los
nueve principios que según él definen la época
Neobarroca en la que nos encontramos “poco más o menos
y no se qué”, término que define a la perfección
un movimiento estético general que inunda el arte de nuestros
días [Nota 1].
Jugando en esa fina línea se encuentra el artista Jacco Olivier,
que presenta su primera exposición en España en la Galería
Pilar Parra & Romero de Madrid (del 13 de Diciembre de
2007 al 10 de Febrero de 2008).

Olivier se muestra como un pintor que compone imágenes animadas
que se presentan montadas en DVD creando una película que no
suele durar más de un minuto y medio.
Videos que permiten ver unas escenas pictóricas de trazos sueltos
llenos de colores pálidos que son fotografiados componiendo
una corta historia en movimiento.

Los videos de Jacco Olivier nos convierten en voyeurs que observan
desde la ventana de nuestra casa situaciones cotidianas que pasarían
desapercibidas si no fuera porque somos receptores de información
y podemos reflexionar sobre lo que está sucediendo, intentando
buscar una explicación coherente y adivinando cual será
el siguiente paso de la historia [Nota
2].
Como indica Tania Pardo en su artículo sobre lo doméstico
[Nota 3], muchas
veces, lo cotidiano, las escenas u obras donde aparentemente nada
va a pasar, son las más extrañas.
Lo que para nosotros resulta cotidiano para otra persona o familia,
al estar acostumbrados a actuar de forma diferente, nuestro comportamiento
les resulta extraño. Por eso lo que es cotidiano para mi es
siniestro para los demás, eso unido a nuestro interés
innato por conocer la forma de actuar ajena (pensemos en las audiencias
de cualquiera de los programas que cada tarde inundan nuestros televisores),
nos atrae interesándonos por aquello que nos resulta desconocido
[Nota 4].
De
los videos que componen la exposición su obra más importante
lleva por título “Whale” y es la única presentada
en triple pantalla, en ella podemos observar a una ballena que sale
del agua y vuelve a introducirse, sin saber muy bien donde se sitúa
la escena, si estamos en alta mar o la ballena se encuentra cerca
de la costa y ha venido a morir a la orilla. Las diferentes tonalidades
del color azul, la presencia del animal que se deja ver y se esconde,
componen una de las imágenes en movimiento más bellas
y poéticas de toda la exposición, convirtiendo al espectador
en partícipe de una escena donde lo obvio y lo siniestro se
dan cita para transmitir junto a la belleza pictórica unas
pizcas de inquietud por lo que va a suceder.
Olivier se revela como un narrador, un contador de historias a las
cuales debemos poner un final, un pintor que busca nuevas formas de
transmitir su mensaje.
Nota 1: Calabrese nos habla de que en el ámbito artístico
existe un efecto de vaguedad, de imprecisión, de atmósfera
indefinida, de efectos especiales que se usan para manifestar diferentes
sentimientos, donde la pasión por lo infinito y lo indefinido
se han convertido prácticamente en una obsesión. Calabrese,
O. 'La Era Neobarroca', articulo del Catálogo Barrocos y Neobarrocos.
Fundación Salamanca Ciudad de Cultura, 2006. Pag 210-225.
Nota
2: Este mismo tema fue tratado magistralmente por el artista
de origen iraní asentando en Estados Unidos Shoja Azari, el
cual a través de nueve videos, que llevaban por título
general 'Windows' (ventanas) nos convierte en observadores siempre
a través de una ventana de situaciones cotidianas que tocan
la fibra sensible del espectador sobre muchos de los problemas que
acechan la sociedad contemporánea. Maltrato, abusos, racismo,
soledad, individualismo, estrés, violencia física, son
algunos de los problemas que se observan tras el cristal de la ventana
convirtiéndonos en espectadores pasivos de una situación
crítica.
Nota
3: Pardo, T. 'Lo domestico: Territorio (des) conocido'. Revista
Lápiz Nº 192 Pag 30-37.
Nota
4: 'Por ser cercano, lo cotidiano, doméstico, muchas
veces pasa desapercibido…El espectador se transforma en un voyeur
conociendo un entorno desconocido…Y es que en lo cotidiano hay
siempre algo enigmático, extraño, raro'. Pardo, T opus
cits.
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DATOS DEL AUTOR:
Rafael López Borrego es licenciado en Historia
del Arte por la Universidad de Salamanca, Premio Extraordinario de
Licenciatura, ha trabajado durante 8 años como profesor de
Historia del Arte Contemporáneo en la Universidad de Salamanca.
Actualmente es Coordinador de Exposiciones del Domus Artium 2002