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Peter
Paul Rubens, un pintor del siglo XVII
Remedios
García Rodríguez
10/10/2004
Peter
Paul Rubens, nación en una familia originaria de Amberes, donde
su padre, Jan Rubens había alcanzado la posición de magistrado
municipal, tras haber estudiado leyes en las universidades de Lovaina,
Padua y Roma. Sin embargo, los graves acontecimientos políticos
y religiosos que vivían los Países Bajos en la década
de 1560 llevaron al joven Jan al exilio en 1568, debido a las sospechas
de calvinismo que recaían sobre él. La familia Rubens
-Jan se había casado con Maria Pypelinx y ya habían nacido
varios hijos- se trasladó a la ciudad de Colonia donde Jan entró
al servicio de Ana de Sajonia, la esposa de Guillermo de Orange. La
relación entre Jan y Ana de Sajonia, se fue haciendo muy estrecha,
hasta acabar siendo amantes. Estos fueron sorprendidos por Guillermo
el Taciturno. El adulterio estaba castigado con la pena de muerte, pero
la actuación de doña Maria Pypelinx en esta ocasión
fue determinante, consiguiendo que la pena capital fuera conmutada por
la cárcel, el pago de una considerable fianza y el exilio. Jan
abandonó la prisión y se instaló con los suyos
en Siegen, cerca de Colonia, donde nacería Peter Paul el 28 de
junio de 1577.
Así comienza la vida del pintor, dibujante, grabador y diplomático
flamenco, uno de los grandes maestros de la pintura barroca europea,
del que fueron discípulos grandes genios como Diego de Velázquez.
Fue apartir del estudio de los maestros del "Cinquecento"
el pintor flamenco logró dar un cambio definitivo a la pintura,
creando composiciones dinámicas
de intensa expresividad y de un manifiesto carácter hedonista,
como lo demuestran sus voluptuosos desnudos.
Su vida ha sido una de las más investigadas, por lo que se tiene
la suficiente documentación como para conocer al detalle su biografía.
Su padre era senador en la ciudad de Amberes, pero por problemas confesionales
debió trasladarse junto a su familia a la ciudad de Colonia,
Alemania. A su muerte su viuda regresó con sus tres hijos a la
ciudad belga. Allí, Rubens comenzó su primer aprendizaje
artístico, con Tobias Veraecht, pintor de paisajes con el que
apenas estuvo tiempo. La elección de Veraecht como profesor es
bastante sorprendente; la razón debemos buscarla en cuestiones
financieras o familiares ya que era un pariente lejano de María
Pypelinx. Una vez abandonado el taller de Veraecht, donde permaneció
apenas un año, se trasladó al taller de Adam van Noort,
donde tampoco permanecería mucho tiempo, por lo que se trasladó
al de Otto van Veen, uno de los mejores maestros activos en ese momento
en Amberes y el que más influyó en su estilo juvenil,
además de Holbein y Durero, cuyos grabados copiaba desde temprana
edad. En 1598, con 21 años, Rubens finaliza su periodo de aprendizaje
y supera el correspondiente examen de maestro ante la Guilda de San
Lucas de Amberes, corporación en la que se integraría
como pintor independiente.
En Roma tiene la primer oportunidad pública de demostrar sus
dotes como pintor, ya que se le encarga la decoración de una
capilla de la iglesia de Santa Croce in Gerusalemme de Roma, iglesia
de la que había sido cardenal titular el archiduque Alberto de
Austria, en estos momentos gobernador de los Países Bajos. El
éxito obtenido por Rubens con estas pinturas será grande
ya que aunque flamenco se le considera italiano por estilo. En 1602
está de nuevo trabajando en Mantua donde recibe una importante
misión al año siguiente. Tiene que realizar un viaje a
España para entregar al rey Felipe III y su valido, el duque
de Lerma, varios presentes, entre ellos un buen número de copias
de los grandes artistas del Renacimiento, Tiziano y Rafael entre otros.
El duque de Mantua deseaba con estos presentes conseguir el cargo de
almirante de la flota española. Al llegar a Valladolid, Peter
Paul realizará el impresionante Retrato ecuestre del duque
de Lerma, con el que conseguirá gran fama entre los cortesanos
españoles, especialmente el marqués de Siete Iglesias,
don Rodrigo Calderón, la mano derecha de Lerma. Estos éxitos
hicieron que se le ofrecieran quedarse en la corte española pero
no fue así. Tras un nuevo periodo en Mantua, vuelve a finales
de 1605 a Roma donde hace un importante encargo para la iglesia de San
Felipe Neri.
Además de pintar, se dedicó al estudio de los maestros
italianos que tanto admiraba, sobre todo Tiziano. A su regreso fue nombrado
representante diplomático y pintor oficial de los administradores
del reino en Amberes. El 3 de octubre de 1609, Rubens contraía
matrimonio con Isabella Brandt, la hija de un alto funcionario municipal
llamado Jan Brandt. La novia era catorce años más joven
que el pintor pero esto no fue inconveniente para que establecieran
una relación perfecta, naciendo de este matrimonio tres hijos:
Clara Serena, Albert y Nicolas. De esa época son sus primeros
encargos importantes: ilustraciones para los nuevos misales ("Misale
Romanum") y los altares y las escenas de caza para Maximiliano
de Baviera, hoy día en la pinacoteca de Munich. Otras obras destacadísimas
de su producción, en esta época son La Adoración
de los magos (Museo del Prado) o el Descendimiento de la cruz (Iglesia
de Amberes).
El primer trabajo importante para una corte extranjera llegará
de París, concretamente de la reina madre doña María
de Medicis. Se trata de dos ciclos de pinturas destinados a decorar
el Palacio del Luxemburgo en París, uno de ellos dedicados a
exaltar la memoria del difunto rey Enrique IV, que no se llegó
a realizar, quedando sólo bocetos y esbozos; y el otro ciclo
dedicado a glorificar el reinado de María de Medicis, ciclo que
se concluiría en el plazo fijado. Siendo entregados con motivo
de la boda por poderes entre Carlos I de Inglaterra y la princesa Enriqueta
María de Borbón, en 1625.
Para
hacer frente a la cantidad de trabajo que le encargaban, contrató
numerosos colaboradores, entre ellos, al joven Van Dyck y al paisajista
Wildens. A la muerte de su esposa, en 1626, su atelier se encontraba
en febril actividad.
Desde España llegó un contrato para los tapices del Convento
de las Descalzas Reales de Madrid y desde Francia, el ciclo de pinturas
de Enrique IV. Mientras tanto, Rubens también viajaba frecuentemente
a Inglaterra y España debido a su puesto como representante diplomático
de la corte. Rubens fue uno de los responsables del tratado de paz entre
ambos países en los años 1629 y 30.
A su vuelta a Amberes contrajo de nuevo matrimonio con Hélène
Fourment, de dieciséis años, hija de un próspero
comerciante de sedas y tapices con el que Rubens tenía una estrecha
amistad. Este matrimonio con la joven Hélène supondrá
una revulsivo para el maduro pintor, insuflándole ganas de vivir.
Del matrimonio nacerán cinco hijos: Clara Johanna, Frans, Isabella
Hélène, Peter Paul y Constancia Albertina, esta última
nacida póstumamente. Hélène se convertirá
desde ese momento en la principal modelo para el pintor, tanto para
las santas como para las Venus. La felicidad conyugal que vive el artista
se expresa en cuadros como el Jardín del amor del Museo
del Prado o los numerosos retratos protagonizados por su esposa, algunos
de ellos acompañada de sus hijos. Sus últimos trabajos
para las monarquías europeas estarán relacionados con
la Península Ibérica y las Islas Británicas e Inglaterra.
Para el rey Carlos I de Inglaterra pintó la decoración
del techo de la Banqueting House en el Palacio de Whitehall de
Londres, sala que estaría dedicada a exaltar el reinado del difunto
Jacobo I. Para Felipe IV de España realiza una de sus decoraciones
más importantes:
la serie para la Torre de la Parada, pabellón de caza situado
en el El Pardo, en las cercanías de Madrid. Se le encargaron
unos 120 lienzos, de los que 63 tenían como temática la
mitología mientras que los demás eran asuntos de cacería,
que fueron derivados por Rubens a sus "pintores del taller":
Paul de Vos y Peter Snayers.
El último trabajo realizado por Rubens sería el lienzo
de Andrómeda y Perseo que conserva el Museo del Prado,
obra que dejó sin terminar. Murió en su casa de Amberes
el 30 de mayo de 1640, a punto de cumplir los 63 años.
Sus composiciones son la sabia combinación del arte flamenco
con el italiano; en ellas es tan importante el color como el modelado
naturalista de los cuerpos. Sin embargo, el pintor no busca una belleza
armoniosa y tranquila. Los parámetros estéticos de Rubens
son la opulencia y el brillo, el volumen como expresión máxima
de la sensualidad. Los temas, fueran religiosos, políticos o
alegóricos, eran tratados con el mismo entusiasmo.
Bibliografía
- -ARGAN, Giulio
Carlo. 'El concepto del espacio arquitectónico desde el Barroco
hasta nuestros días'. Editorial Nueva Visión, Buenos
Aires, 1977.
- -CHECA, Fernando
y MORÁN, M. 'El Barroco'. Ediciones Istmo, 1ª ed., Madrid,
1982.
- -DAYE, Pierre.
'Rubens'. Planeta De Agostini, Barcelona, 1996.
- -PIJOÁN,
José. 'Arte del renacimiento en el centro y norte de Europa'.
Espasa-Calpe, Madrid, 1995.
- -SAMPER EMBIZ,
Vicente. 'Rubens'. T.F. Editores, Madrid, 1995
- -VOSTERS, Simon
A. 'Rubens y España. Estudio artístico-literario sobre
la estética del Barroco'. Ediciones Cátedra, S.A., Madrid,
1990.
Índice
iconográfico
1.
'Autorretrato',
c.1639, óleo sobre lienzo, Kunsthistorisches Museum, Viena,
Austria.
2. 'Retrato de la Marquesa Brigida Spinola Doria', c.1606, óleo
sobre lienzo, National Gallery of Arta, Washington D.C., EE.UU.
3. 'Retrato de un niño' (Nicholas Rubens), 1619, carboncillo
sobre papel.
4. 'Las tres gracias', c.1636-38, óleo sobre lienzo,
Museo Prado, Madrid, España.
5. 'Mujer de Balthasar Gerbier y sus hijos', 1629-30, óleo
sobre lienzo, National Gallery of Arta, Washington D.C., EE.UU.
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