Tangotik es el nombre con el que ha denominado
el artista Luizo Vega, a una vía de experimentación
con la performance, que está desarrollando en el último
año entre Argentina y Francia. En ella, Vega fusiona tango
con diferentes estilos de acrobacia contemporánea.
La estética es eminentemente urbana, a veces nos transmite
sensaciones oscuras y desasosegadas, emparentadas con su última
producción artística; en otras, es profundamente espiritual.
Un trabajo que se nutre de esa constante y fantástica contradicción
en la que vive y desarrolla su obra el artista argentino.
Las dieciséis imágenes que mostramos, son testigo
de un momento artístico que podemos considerar de transición.
Como todo su trabajo, se encuentra en continua evolución
hacia un camino que el mismo desconoce. Una opinión personal
es que ha iniciado su retorno a la luz, pero su experiencia artística
ha llega a grados tan extremos, que aventurarnos a especular hacia
donde dirigirá su creatividad sería malograr estas
palabras. Si algo debemos destacar especialmente del trabajo de
Vega, es su interminable proceso de innovación-conversión-trasformación,
que ha hecho que no se encasille en éxitos pasados, como
tantos otros, y nos regale con nuevas creaciones continuamente.
Marc Montijano